martes, 9 de marzo de 2010

domingo, 7 de marzo de 2010

Sra. Cajera, regáleme una bolsa…

Las primeras bolsas de plástico para sándwiches fueron introducidas en 1957. Las tiendas de departamentos comenzaron a usar bolsas de plástico a fines de la década de 1970, y las cadenas de supermercados las empezaron a usar a inicios de los años ochenta.

Cada año en el mundo se producen aproximadamente entre 500 billones y un trillón de bolsas que se regalan en las tiendas, supermercados y establecimientos comerciales y que se convertirán en basura a los pocos minutos de su uso, ya que nos hemos vuelto dependientes de estas prácticas, pero peligrosas y contaminantes formas de cargar nuestras compras. Como es más económico producir una bolsa nueva que reciclar, menos del 1% se recicla.

Las bolsas plásticas están hechas de polietileno: un termoplástico que se obtiene del petróleo y que se fotodegrada: con el pasar del tiempo se descompone en petropolímeros mas pequeños y tóxicos. Contaminan los suelos y las vías fluviales y pueden entrar a formar parte de la cadena alimenticia.


El efecto sobre la vida silvestre es catastrófico: las aves quedan atrapadas sin esperanza; cerca de 200 diferentes especies de vida marina, incluyendo ballenas, delfines, focas y tortugas mueren anualmente a causa de las bolsas plásticas después de ingerir confundiéndolas con comida.

Sin embargo, ¿a quién le importa el destino de las bolsas plásticas?, sobre todo en una sociedad de consumo y en una subcultura ambiental en que nadie se detiene a pensar en el daño que indirectamente le causa al medio ambiente cada vez que sale de un centro comercial portando consigo esa clase de recipientes plásticos que, al llegar a su casa, los destina temporalmente para guardar o envolver algún objeto, pero a la larga va dar al depósito de la basura, si no es que se las bota en la calle y que la mayoría de estas van a nuestros ríos, lagos, mares y océanos del mundo a través de los desagües y cañadas y con suerte en inmensos depósitos de desechos, donde para degradarse deberán esperar quinientos años o más para desaparecer, mientras en medio de su proceso de descomposición contaminan el suelo no sólo visualmente sino también químicamente.

Alrededor de 100.000 animales marinos como pingüinos, ballenas, tortugas, focas, peces, marsopas, aves marinas y delfines mueren cada año debido a la ingesta de bolsas plásticas que se han convertido en basura y que llenan mares y océanos y lo peor es que una vez que su víctima ha muerto y se descompone, la bolsa plástica no se degrada y vuelve a ser un elemento mortal para otros animales.


Una botella de plástico puede tener una vida de 450 años y sus miles de fragmentos milimétricos no biodegradables, muy resistentes y estables, son una amenaza para estos animales que suelen confundirlos con la comida.

El 20% de la basura recogida de las playas son bolsas plásticas junto con envases de licor, sodas, cervezas y otras latas; es decir que además de provocar la muerte a muchas especies se han convertido en basura que contamina el paisaje y se acumula en playas de todo el mundo, gracias a las personas que las botan sin ninguna consideración ni cuidado.

La norteamericana Academia Nacional de Ciencias de EEUU realizó un estudio al respecto, habiendo llegado a determinar que las embarcaciones transoceánicas arrojaban en conjunto 4 millones de kilos de plástico al mar, y esa es la razón por la cual los vertederos de basura del mundo están saturados de bolsas plásticas; en tanto que miles de ellas son arrastradas hacia distintos lugares de la Tierra. Se han encontrado bolsas plásticas flotando en el Norte del Círculo Ártico y en las Islas Malvinas

En China una de las principales preocupaciones es la basura, las bolsas de plástico que vuelan por las calles son llamadas “contaminación blanca”. Que ahorrará 37 millones de barriles de petróleo cada año gracias a la prohibición de bolsas plásticas gratuitas En Sudáfrica, las bolsas son tan notorias en el campo que se han ganado el despreciativo título de “flores nacionales” porque rotas y enredadas en los arbustos nos anuncian que nos estamos aproximando a una ciudad, o a las que vemos salir flotando desde la ventana de un carro.

Algunos países han decidido que si alguien quiere su bolsa en la bodega, que le cueste unos centavos. Otros ponen impuestos a las bolsas plásticas. Otros las prohíben, sustituyéndolas por bolsas biodegradables.


Y vos ¿que puedes hacer?

Si usamos una bolsa de tela, podemos ahorrar 6 bolsas por semana, 24 bolsas al mes, 288 bolsas al año, 22.176 bolsas durante una vida promedio. Si solo 1 de cada 5 personas en nuestro país hiciera esto, ahorraríamos 1.330.560.000.000 de bolsas durante nuestras vidas.

Utilizar bolsas retornables no plásticas es otra manera para colaborar y frenar la contaminación y mejorar el estado del planeta.


Otra posibilidad es tener cuidado en la forma que nos deshacemos de ellas, no las botes en el campo o la playa, intenta depositarlas en lugares habilitados para dejar basura.

Otra forma muy útil es reciclándolas Las bolsas que traes de la compra utilízalas para depositar tu basura en vez de comprar más bolsas plásticas para poner tu basura dentro.

Y por último eduquemos a nuestros hijos en la importancia que tiene el cuidado de nuestro medio ambiente y del daño que estamos haciendo.

Si tomamos estas pequeñas medidas a nuestro alcance, que no suponen un gran esfuerzo y sumadas entre todos pueden evitar un enorme daño a nuestra madre tierra y a quienes vivimos en ella.

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viernes, 5 de marzo de 2010

¿Ecología en el baño?

Si comparamos toda el agua que existe en la tierra con un galón plástico, la proporción de agua dulce cabría en una cuchara y de esa cantidad solo 3 gotas serian el agua en buenas condiciones para el consumo humano.


Gran parte del desarrollo de la humanidad en los últimos 200 años se lo debemos a la incorporación de baños en nuestros hogares y edificios. Estos espacios nos han permitido dar la higiene necesaria para tener vidas más saludables y limpias. Vidas más sanitarias. Pero sin duda al mismo tiempo de darnos beneficios de sanidad los baños son posiblemente los focos de mayor consumo de agua y energía en nuestros hogares y los mayores emisores de aguas residuales.

Una casa o un apartamento típico en la ciudad de Guatemala, donde habitan cuatro personas puede llegar a consumir hasta unos 40,000 galones de agua al año entre inodoros, lavamanos, duchas y tinas. Por ejemplo, un inodoro convencional con un tanque de 3.5 galones por descarga puede llegar a consumir mas de 25,000 galones de agua anuales. No olvidemos, que esta agua es potable, y mucha de ella se desperdicia en artefactos ineficientes, mal uso del recurso e incluso fugas y goteras.

Otro de los impactos grandes de los baños en nuestros hogares es el uso de energía eléctrica. Utilizamos esta energía para bombear el agua de una cisterna al lugar de uso, muchísima mas energía para calentar el agua y para iluminar los espacios que muchas veces incluso carecen de ventanas. Se considera que entre el 40% y 50% de la factura eléctrica esta asociado a calentar el agua con electricidad en nuestros hogares. Un consumo sumamente alto debido a que se utilizan resistencias de alta capacidad para elevar la temperatura del agua en un calentador de paso o uno de tipo cilindro. Si se usa gas propano para calentar el agua de igual forma tenemos un costo elevado y en constante aumento.

¿Que podemos hacer para Vivir mas Verde en nuestros baños?

Existen varias acciones graduales que pueden ayudar a minimizar nuestro impacto desde los baños de nuestro hogar u oficina. En algunos países por ejemplo ya venden cronómetros contra agua que se cuelgan de la ducha para tener mas conciencia del tiempo. Otro mecanismo muy simple y barato son los reductores de caudal o aireadores en los grifos. Estos reducen el flujo de agua e introducen aire para que se ahorre hasta el 50% del recurso. Otra simple solución es introducir un objeto que ocupe espacio dentro del tanque del inodoro. Este utilizará volumen y por lo tanto requerirá menos agua para llenar el tanque. Desde luego que seria más conveniente adaptar un mecanismo de doble descarga al tanque. Estos mecanismos tienen un botón para descargar 3 y 6 litros de agua dependiendo de si son líquidos o sólidos y pudieran reducir el consumo de agua hasta por unos 15,000 galones anuales en una vivienda. Muchos de estos dispositivos ya se venden en ferreterías guatemaltecas y son muy fáciles de instalar.


¿Agua caliente gratis gracias a la radiación del sol? Seguro que si y agua mas caliente de la que alguien pudiera pensar. Por su ubicación geográfica Guatemala tiene un gran potencial para aprovechar la insolación solar y transformarla a energía térmica. Hoy día existen calentadores solares muy eficientes y con la capacidad de reducir el consumo energético hasta un 50% a partir del día que se instalan. La inversión en un equipo de este tipo se paga rápidamente, y luego los ahorros son tangibles mes a mes.

Desde luego que la eficiencia esta en la conciencia, así que el uso racional de la energía y el agua esta en nuestras manos cada vez que prendemos una luz o abrimos un grifo.

Soluciones para ahorro de agua y energía:

- Cambiar bombillas incandescentes por ahorradoras;
- Revisar fugas y goteras;
- Instalar aireadores en los grifos;
- No dejar correr el agua cuando nos lavamos los dientes;
- Instalar mecanismos de doble descarga en inodoros;
- Bañarse en un tiempo racional;
- Instalar un calentador solar en una casa;
- Instalar un ‘timmer’ al calentador en un apartamento.

(nuestros agradecimientos al Arq. Alfredo Maul, Diseñador Bio-climático, Maulprojects, enjoy@maulprojects.com)

domingo, 28 de febrero de 2010

Para el placer del ojo...

Unas casas (y edificios) de adobe en el mundo:







El huipil de San Marcos La Laguna

Por lo visto, hay confusiones en el tema. EL huipil de San Marcos La Laguna es el que llevan esas señoras:


En general, es muy dificil encontrarlo en el comercio. Se tiene que pedir su fabricacion a una de las tejadoras del pueblo, quien va a necesitar varios meses de trabajo para realizarlo.